jueves, 25 de agosto de 2011

Pop para divertirse con Erasure en el Luna Park

Erasure volvió a la Argentina en épocas de revalorización de los '80 y el martes 16 de agosto se presentaron por segunda noche consecutiva en el Luna Park, en el marco del Total pop tour, la primera gira que realizan juntos desde el Light at the end of the world tour de 2007.


 
El dúo de origen inglés compuesto por Andy Bell y Vince Clarke estuvo en el país por tercera vez luego de 14 años desde su última visita (1990 y 1997). A pesar de su larga trayectoria, pareció que los años nunca pasaron, a juzgar por la calidad musical que desplegaron sobre el escenario y no tanto por sus rasgos físicos, teniendo en cuenta que rondan los 50 años y se notan algunos kilos más y algunos pelos menos. Sin embargo, el sintetizador de Vince y la voz de Andy atraviesan un momento excelente.

El espectáculo comenzó con Hideaway, de su segundo álbum, The circus (1987) por el que se dieron a conocer mundialmente. Tras los aplausos generales luego de la canción inicial, Andy saludó con un escueto "Muchas gracias, buenas noches" y a partir de ahí el diálogo en español con el público sería constante.


El recital continuó con Breathe of lifeFingers & thumbs (Cold summer's day), y luego de destacar el cariño, la generosidad y la sinceridad del público argentino, el vocalista anticipó: "esto es por ustedes" y se lanzó a cantar las primeras estrofas de Always en español, reeditando una curiosa versión que alguna vez grabaron.

El dúo interpretó posteriormente Push me, shove me y otro de los clásicos, Ship of fools, después de que Andy dijera en un torpe español ante la presencia del público de menor edad que "están muy joven, más joven que nuestras canciones", frase que desató carcajadas y aplausos por igual.

La algarabía del público demostrada a través del baile y el canto masivo en un ambiente similar a una fiesta llegó de la mano de Victim of love, que fue sucedido por un "Erasuree, Erasuree" general, demostración que no puede faltar en ningún recital realizado en Argentina.


Al término de la siguiente canción, Breathe, el cantante se ocupó de presentar a Vince, que ya estaba preparando su guitarra, y a las dos coristas negras que los acompañan. Claro, la mención estaba totalmente justificada teniendo en cuenta que serían las propias muchachas las que darían comienzo a una espectacular y festiva versión de Chains of love, cuya introducción originalmente es interpretada por el mismo Andy Bell.


Para mantener el clima de euforia ya detonado en el público tras un comienzo moderado, el dúo se encargó de interpretar una de sus canciones emblema, Sometimes.


Mientras los espectadores calmaban sus ánimos luego de tanta fiesta, Andy explicó que era la segunda noche que interpretarían una canción muy conocida en Argentina, al mismo tiempo que se sentaba en el suelo del escenario junto a las coristas y a Vince para cantar una versión acústica de When I needed you, sólo acompañado por la guitarra de su compañero.


Después de Drama!, el cantante hizo una pausa para aclarar que el tema que seguía, You've got to save me right now, pertenecía al álbum que lanzarán en octubre, Tomorrow's World. Por tratarse de una nueva composición, el clima se tranquilizó en cierta medida. De todos modos, el ambiente no se mantuvo por demasiado tiempo considerando que a continuación el dueto interpretó otro de sus himnos, Love to hate you.


En un período nuevamente más calmo, se sucedieron Blue Savannah, el clásico de los recitales Knocking on your door, Who needs love like that y Chorus. Entonces llegó el turno del hit romanticón Oh L'amour.


Como no podía ser de otra manera, llegando al fin de un recital un éxito sucede a otro y en este caso le tocó a uno de los más esperados: A little respect, que inevitablemente fue cantado y bailado enérgicamente de punta a punta luego de tantos años de haber sido repetido en radios y fiestas.


Por primera vez en toda la noche, el grupo se retiró para tomarse 5 minutos de descanso mientras el público coreaba pidiendo una canción más. Claro, los espectadores sabían que faltaba una canción, de las más importantes, para cerrar una noche inolvidable a pura celebración. Por supuesto, Andy, Vince y las dos coristas regresaron al escenario para terminar el show con Stop!, palabra que el público vociferó alzando sus manos cada vez que se repetía. Ya casi formando parte de una misma cosa, el público cantó y bailó junto con Andy Bell y las coristas al ritmo de los acordes de Vince Clarke.


Con un "Stop!" final y un Luna Park repleto aplaudiéndolos, Erasure cerraba un espectáculo de una hora y media. Y así se despidió de Buenos Aires para continuar su carrera con más certezas que dudas, con un álbum por lanzar y con muchísimos shows por festejar.
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